martes, 30 de marzo de 2010

...

Su corazón dejó de latir y empezó a sentir. Corría la voz de una nueva emoción, donde las ideas revolucionan, la música se desprende de la monotonía y se convierte en armonía, los árboles se vuelven más verdes y los ojos que la miran se llenan de brillo.

Él la piensa. La quiere. Las palabras empiezan a escribirse, su respiración tiene sentido, los libros dejan los estantes y son leidos. Como si nada, la ve. La observa. Los movimientos de ella parecen hacerlo flotar, con miedo y cautela busca su mirada y sin explicación alguna en un tenue susurro dice:
"Te Encontré"

Los dos rieron. Todo lo demás se volvió realidad y el ciclo continuó. Ellos jamás se dijeron adiós....


Socorro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario